Amando al sol

Sentada, sintiendo su caricia cálida que ilumina mi alma y difumina mis pensamientos.

Tenue o fuerte. Delicado o sin términos.

Ahí está como siempre saliendo a mi encuentro, dulce luz que recorre mis emociones.

No descansa, aunque no le vea.

Cuando no está conmigo, mima otros rincones como lo hace cuando siento su calor sincero.

No entiende de llanto, pero lo calma, no entiende de alegría pero borda su camino.

Ese sol que ahora veo y sin el que no existo.